Corrupción en tiempos de San Pío

Corrupción en tiempos de San Pío

“El pueblo se cansa de tanta pinche transa”. Esas fueron las palabras del presidente López Obrador al referirse a la corrupción sistémica que padece nuestro país.

Debo reconocer que, por primera vez, estoy completamente de acuerdo con él en esta contundente afirmación. La corrupción no puede ser tolerada ni permitida, mucho menos la impunidad.

Si no mal recuerdo, el presidente se comprometió desde su campaña a combatirla, ¿recuerdan? Sin embargo, a la luz de presuntos actos de corrupción en los círculos de la 4T, me pregunto si la corrupción que pretendía destruir es selectiva. ¿Se perseguirá únicamente aquella del pasado que convenga a su discurso o también la del presente que ensucie su proyecto de nación?

En sus múltiples shows mediáticos, López Obrador ha señalado que es necesario difundir videos de los casos de corrupción, para “purificar” la vida pública del país. México requiere conocer cómo se compraban acuerdos, conciencias y voluntades repartiendo dinero. Lamentablemente, cuando los protagonistas son sus funcionarios, la cosa cambia. 

Lo reitero, los actos de corrupción deben investigarse a fondo, caiga quien caiga. No podemos seguir solapando la impunidad.

Es por ello que, en mi calidad de ciudadano, presenté con varios compañeros de partido una denuncia de hechos por los videos en donde aparecen David León Romero y Pío López Obrador. Es inaudito que personajes tan cercados al presidente queden impunes ante la entrega y recibimiento de dinero en efectivo.

De los propios videos se desprende que esos “apoyos” económicos son para la campaña presidencial de 2018. Esas entregas rebasaron los montos permitidos por la ley y no fueron reportados al INE para su debida fiscalización y comprobación.

Dos, diez o doscientos millones de pesos que se obtengan de recursos públicos de manera indebida, es corrupción. Si ese dinero se usó o se usa para apoyar movimientos como Morena o cualquier otro, es un delito y puede catalogarse como peculado, uso de recursos de procedencia ilícita, lavado de dinero, entre otros.

No permitiremos que se haga justicia selectiva. Este gobierno debe responder por los actos de corrupción de sus funcionarios o familiares.

Desde este espacio, refrendo la frase de “el pueblo se cansa de tanta pinche transa” y exijo que se lleve a cabo una investigación clara, independiente, expedita y transparente por parte de la Fiscalía General de la República.

Buscaré que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables. Sí, purifiquemos la vida pública de México, pero no citando a Leona Vicario queriendo justificar lo injustificable.